
2 Reyes 6:16-17 “Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo.”
Introducción: El temor suele invadirnos cuando enfrentamos momentos de crisis o tribulación. Nuestra vista natural solo percibe el problema, la amenaza o la dificultad. Sin embargo, Dios nos enseña que existe una visión mayor: la visión espiritual, aquella que nos permite ver Su respaldo aun cuando las circunstancias parecen adversas.
- No tengas miedo: La primera reacción ante la dificultad suele ser el temor. Pero Eliseo declaró con firmeza: “No tengas miedo”. Antes de enfocarnos en el tamaño del problema, debemos recordar quién está de nuestro lado. La calma nace cuando confiamos en que Dios es mayor que cualquier circunstancia.
- Ora para que Dios abra tus ojos: Eliseo no pidió que el enemigo desapareciera; pidió que los ojos de su siervo fueran abiertos. Muchas veces oramos para que Dios quite la dificultad, cuando en realidad necesitamos que Él nos permita ver que Su presencia nos rodea y nos protege. La visión espiritual cambia nuestra perspectiva antes que nuestra situación.
- Cree en la ayuda de Dios: Dios cuida de Sus hijos y obra de manera sobrenatural. En aquel momento envió carros de fuego y gente a caballo para mostrar Su protección. Él sigue actuando hoy, colocando personas correctas en el momento oportuno y abriendo caminos donde parece no haber salida.
Conclusión: Este pasaje nos enseña el poder de Dios en medio de nuestras dificultades, sean enfermedades, oposición o crisis. La clave es creer en Sus promesas y aprender a ver con los ojos de la fe.
Oración: Padre, abre mis ojos espirituales para ver Tu obrar en mi vida. Permíteme contemplar Tu respaldo en medio de cada situación y caminar en la victoria que Tú has preparado para mí. En el nombre de Jesús, amén.