Deuteronomio 28:12 “Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.”
Introducción: La obediencia desencadena una bendición especial para aquel que la practica. Abre las puertas de tesoros inimaginables.
Puntos:
- Todo inicia en la Obediencia: El cielo tiene recursos ilimitados y voluntad de soltarlos. Para tener acceso a ellos necesitamos conocer la palabra y ponerla por obra cada día de nuestras vidas. Es obediencia completa, a medias se pone en riesgo el tesoro.
- Un tesoro a tu alcance: Dios abre sus tesoros a quien se esmera por honrarlo con su obediencia. Derrama bendición en el tiempo oportuno. Para bendecir toda obra de tus manos. Dios bendice acción, no intención. Manos ocupadas es igual a manos bendecidas.
- Alcanza para bendecir a otros: “Prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado”. La mejor manera de ayudar a otros a salir adelante es saliendo nosotros mismos de la olla. La meta es ser cabeza, no cola. Ser solución, no carga. Que nunca se te olvide de dónde te sacó el Señor.
Conclusión y oración: La obediencia prepara la tierra que hemos de labrar para que sea muy productiva bajo la bendición de Dios.
Ayúdame a conocerte cada día más y a gozarme en obedecer tu palabra. Que tus tesoros bendigan mi vida, mi familia, mi iglesia y mi nación por generaciones. Amén.