Texto bíblico: Génesis 12:2
“Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré… y engrandeceré tu nombre y serás bendición.”
Introducción: Los sueños más grandes no se miden por lo que logras, sino por a cuántos ayudas. Dios bendice para que seas canal de bendición.
Principios:
- El propósito final del sueño es servir: cuando tu meta impacta vidas, trasciende.
- Dios multiplica al generoso: lo que das regresa en mayor medida.
- Tu historia puede inspirar a otros a soñar también: la bendición se contagia.
Conclusión: Usa tus logros para levantar a otros. Tu sueño cumplido puede ser la respuesta a la oración de alguien más.