Texto bíblico: Joel 2:28
“Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos e hijas profetizarán; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.”
Introducción: Dios continúa hablando por medio de sueños. Él sigue inspirando visiones que cambian destinos cuando su Espíritu se derrama.
Principios:
- El Espíritu Santo activa sueños eternos: los conecta con el plan de Dios.
- Soñar en el Espíritu es diferente a desear humanamente: es recibir dirección divina.
- Dios usa sueños para levantar generaciones: lo que Él pone en ti también bendecirá a otros.
Conclusión: Abre tu corazón al Espíritu. Sus sueños son más grandes, más puros y más duraderos que los tuyos. Permite que Él te inspire a soñar con propósito celestial.