Texto bíblico: Mateo 25:21
“Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré…”
Introducción: Alcanzar un sueño no es el final, sino el inicio de una nueva responsabilidad. Dios te confía más cuando cuidas bien lo que te ha dado.
Principios:
- La fidelidad en lo pequeño abre puertas mayores: la excelencia atrae promoción.
- Los sueños cumplidos deben glorificar a Dios: son oportunidades para servir mejor.
- El éxito sin propósito se desvanece: la mayordomía sostiene la bendición.
Conclusión: Celebra tus logros, pero no te detengas allí. Administra con sabiduría lo que Dios te permitió conquistar.