Versículo: 2 Timoteo 1:12
“Porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.”
Introducción:
La verdadera identidad produce convicción pública. Pablo estaba preso, y aun así no se avergonzaba, porque su seguridad no estaba en su circunstancia sino en su Dios.
Puntos:
- La seguridad nace del conocimiento, no de la emoción.
Pablo dice “yo sé a quién he creído”. Conocer a Dios por su Palabra es lo que te sostiene cuando la emoción se apaga.
- La vergüenza es una trampa que silencia.
Muchos callan su fe por miedo a la burla. Recuerda que quien te llamó no se avergonzó de ti en la cruz.
- Dios guarda lo que le entregas.
Tu familia, tu futuro, tus sueños y tu llamado están más seguros en sus manos. Entrégale hoy en oración aquello que te quita el sueño.
Conclusión:
No tienes por qué esconder tu fe ni disculparte por ella. Sabes a quién le crees, y él es poderoso para guardarte.
Oración:
Señor, gracias porque te conozco y sé que eres fiel. Quita de mí toda vergüenza y todo temor al rechazo. Te entrego lo que más me preocupa, sabiendo que tú lo guardas. En el nombre de Jesús, amén.
Declaración del día:
Hoy no me avergüenzo del evangelio: sé a quién le creo y él guarda todo lo que le entrego.