26 octubre, 2026

LA VICTORIA CAMBIA MI VIDA

Enfoque del mes: VICTORIA. 2 Corintios 5:17. RVR1960. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

OBJETIVO: Comprender que la victoria que Jesús conquistó en la cruz no solamente nos da perdón, sino que nos permite comenzar una nueva vida.

ACTIVIDAD INTRODUCTORA: Apreciado mentor: Entregue a cada persona dos papelitos. En el primero, pídeles que escriban algo de su vida que quisieran dejar atrás. Puede ser un mal hábito, una culpa, una forma de reaccionar, un temor, una relación, una decisión equivocada o algo que todavía les afecta. En el segundo, que escriban algo que quisieran comenzar a vivir: paz, perdón, mejores relaciones, esperanza, dominio propio, propósito, etc. Aclara que no deben poner su nombre. Después pregunta: ¿Por qué a veces queremos una vida diferente, pero seguimos haciendo las mismas cosas? Escuche algunas respuestas y concluya diciendo: “Todos queremos cambiar algo en nuestras vidas, pero muchas veces no sucede nada porque intentamos cambiar solo con nuestras propias fuerzas. Hoy vamos a descubrir que cuando Jesús entra en nuestra vida, Él no solamente perdona nuestro pasado; también comienza a hacer algo nuevo en nosotros.”

INTRODUCCIÓN: Durante este mes hemos hablado de la victoria que tenemos en Jesús. Hemos aprendido que no debemos rendirnos porque Jesús ya venció, que somos más que vencedores por medio de su amor y que en la cruz Él obtuvo la victoria sobre el pecado y nos abrió el camino para volver a Dios. Pero hay una pregunta importante: ¿Qué hacemos nosotros con esa victoria? Porque Jesús no murió y resucitó solamente para que sigamos viviendo exactamente igual. Él quiere que su victoria se vea en nuestra vida. Cuando una persona realmente comienza a conocer a Jesús, algo empieza a cambiar. No necesariamente cambia todo de un día para otro, pero comienza una nueva historia. Pablo lo explicó de una manera sencilla: “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es.” Si verdaderamente queremos cambiar nuestra vida, el secreto está en permanecer en Cristo.

DESARROLLO DEL TEMA: A continuación, veremos lo que le pasa a una persona cuando está en Cristo:

  1. Mi pasado ya no define mi vida: “Las cosas viejas pasaron.” Todos tenemos un pasado. Hay cosas que recordamos con alegría y otras que quisiéramos olvidar. Errores, decisiones equivocadas, palabras que dijimos, relaciones que nos hicieron daño, oportunidades que perdimos o situaciones de las que todavía nos sentimos culpables. Pero cuando llegamos a Cristo, nuestro pasado ya no tiene que convertirse en nuestra identidad. Tal vez antes reaccionabas con ira, pero ahora Jesús puede enseñarte a responder con amor; antes vivías dominado por el miedo, pero ahora puedes aprender a confiar en Él; has cometido errores que todavía te pesan, pero Jesús ofrece perdón y la posibilidad de comenzar de nuevo. Tu pasado hace parte de tu historia, pero no tiene que decidir tu futuro. Jesús tiene algo nuevo para tu vida.
  1. Jesús comienza a transformar lo que hay dentro de mí: “…nueva criatura es.” La verdadera transformación comienza por dentro. Jesús empieza a cambiar nuestra manera de pensar, nuestras prioridades, nuestras palabras y la manera en que tratamos a los demás. No significa que de un día para otro nos volvamos perfectos. Significa que ya no queremos seguir siendo los mismos. Antes podía guardar rencor; ahora quiero aprender a perdonar. Antes podía reaccionar sin pensar; ahora quiero aprender a tener dominio propio. Antes solamente pensaba en mí; ahora comienzo a pensar también en los demás. Antes no tenía dirección; ahora quiero descubrir el propósito que Dios tiene para mi vida. Seguir a Jesús no significa aparentar que somos perfectos. Significa permitir que Él nos transforme.

La victoria se demuestra en las decisiones de cada día: “…he aquí todas son hechas nuevas.” Una vida nueva comienza a verse en las decisiones pequeñas. Cuando decides pedir perdón en lugar de continuar una discusión. Cuando eliges decir la verdad, aunque sea difícil. Cuando decides alejarte de aquello que sabes que te está haciendo daño. Cuando en medio de un problema decides confiar en Jesús en lugar de rendirte. Cuando decides ayudar a alguien que necesita de ti. Ahí comienza a verse la transformación. La victoria de Cristo es algo que llevamos a nuestra casa, nuestro trabajo, nuestros estudios, nuestras relaciones y nuestras decisiones. No se trata de

  1. decir solamente: “Jesús cambió mi vida.” Se trata de que las personas que nos rodean puedan comenzar a notar: “Hay algo diferente en él. Hay algo diferente en ella.”

CONCLUSIÓN: Apreciado mentor: Vuelve a tomar los papelitos de la actividad inicial. Lee algunos de los que representan aquello que las personas quieren dejar atrás y después algunos de los que representan aquello que quieren comenzar a vivir. Diles: “Nosotros podemos desear cambiar muchas cosas, pero hay cambios que no podemos producir solamente con nuestra fuerza. Por eso necesitamos a Jesús.” La cruz nos mostró que Jesús ya obtuvo la victoria. Ahora esa victoria puede comenzar a verse en nuestra manera de vivir. Cristo no solamente quiere perdonar tu pasado; quiere transformar tu presente y darle propósito a tu futuro. La victoria no consiste en ser perfecto; consiste en caminar cada día con Jesús y permitir que Él te transforme.

APLICACIÓN PARA LA SEMANA: Piensa en las cosas que escribiste que quieres cambiar y haz la siguiente pregunta: ¿Qué decisión concreta puedo tomar esta semana para comenzar a dejar esto atrás con la ayuda de Jesús? Después piensa en las cosas que quisieras comenzar a vivir y haz la siguiente pregunta: ¿Qué puedo hacer esta semana para comenzar a vivir aquello que deseo? Escoge una sola decisión y llévala a la práctica. Cada vez que tengas la oportunidad de volver a reaccionar como antes, recuerda: “Estoy en Cristo. Las cosas viejas pasaron. Jesús está haciendo algo nuevo en mí.”

OFRENDA: Hebreos 13:16. “Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.”

Cuando Jesús transforma nuestra vida, también cambia nuestra manera de mirar a los demás. Por eso nuestra relación con Dios no puede quedarse solamente en lo que recibimos. Lo que Dios pone en nuestras manos también puede servir para ayudar a alguien más. Nuestra ofrenda es una manera práctica de participar en esa obra. A través de la iglesia puede convertirse en ayuda para una familia, en una mano extendida para alguien que está pasando por una dificultad o en una oportunidad para que otra persona conozca el amor de Jesús. Hoy ofrendamos con gratitud, no para recibir algo a cambio, sino porque entendemos que lo que Dios ha puesto en nuestras manos también puede convertirse en una bendición para otros.

PARA EL MENTOR DE GRUPO DE PAZ:

  1. SEGUIMIENTO A CONQUISTA DE 3: Ya iniciamos el nuevo ciclo de conquista de 3. Pídele a tu mentor el link para realizar el registro de 3 personas por las que estarás orando, para invitarlas al grupo de paz, a la iglesia y al encuentro con Jesús.
  2. EQUIPO DE TRABAJO: Mentor realiza el equipo de trabajo y reúnete con las personas que ya asistieron al Encuentro y realiza seguimiento a su asistencia a los escenarios de crecimiento espiritual: celebración de fin de semana, Avivamiento, Escuela de Discipulado, devocional y altar familiar. Registra esta información en el grupo-grama del módulo Grupo de Paz en Génesis. Nuestro propósito es formar discípulos firmes en su identidad en Cristo.
  3. ESTUDIANTES DE ESCUELA: Iniciamos nuevo ciclo de Escuela. Todos los estudiantes, de todos los niveles, estaremos en nuestras sedes de manera habitual. Seguimos avanzando en nuestra Escuela de Discipulado. Allí aprenderás a conocer más profundamente a Jesucristo, afirmarás tu identidad como hijo de Dios y recibirás herramientas para vivir conforme a los principios de la Biblia. No faltes. Es tiempo de crecer, servir y cumplir el propósito que Dios tiene para tu vida. Recuerda que Jesús nos dejó un llamado claro: “Vayan y hagan discípulos a todas las naciones…” (Mateo 28:19)

 

ORDEN DEL GRUPO DE PAZ: TIEMPO DE DURACIÓN: 90 MINUTOS
1. Bienvenida5 Min5. Oración de Fe (Nuevos)5 Min
2. Oración Inicio5 Min6. Palabra de Ofrenda5 Min
3. Desarrollo del Tema25 Min7. Anuncios(Invitación a la iglesia y al siguiente grupo)5 Min
4. Ministración del tema5 Min8. Verdades Fundamentales15 Min
9. Equipo de Trabajo20 Min  
Share this post:
Facebook
Twitter
WhatsApp