6 junio, 2026

La Prueba de la Obediencia

Malaquías 3:10 “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”

Introducción: Es el único lugar donde Dios dice “pruébenme”. La generosidad abre ventanas en el cielo. La Biblia no es un libro de consejos o de recomendaciones, es un libro de instrucciones. Cada uno decide cómo lo asume, y de acuerdo con ello obtendrá los resultados de su vida.

Puntos:

  1. Trae Todos los diezmos: Su palabra habla de llevar todos los diezmos al depósito de la iglesia. El diezmo prueba el corazón con obediencia, ya que es una decisión personal e individual. El diezmo testifica sobre la provisión que Dios me ha confiado. La obediencia es específica y completa, no parcial.
  2. Probadme ahora en esto: Dios invita a verificar Su fidelidad. La fe no es ciega, es comprobable. No es un acto automático en su resultado, pero sí en lo que se comienza a gestar a nivel espiritual: una atmósfera de bendición. Es un abierto desafío a nuestra fe.
  3. La obediencia da acceso a la promesa: Derramaré bendición hasta que sobreabunde. El resultado excede lo que diste. Es multiplicación.

 

Conclusión y oración: No puedes ganarle a Dios en generosidad. No es una apuesta millonaria, es un principio espiritual que se activa con la obediencia a Dios y a su Palabra.

Hoy determino afirmar mi fe poniendo por obra tu palabra: tú eres quien tiene el poder y el amor para confiarme lo que te pertenece. Amén.

Share this post:
Facebook
Twitter
WhatsApp