LA FE, TRAE OBEDIENCIA
La fe y la obediencia son compañeras inseparables. Abraham creyó y obedeció; su fe se mostró en acción. No sabía a dónde iba, pero conocía a Aquel que lo guiaba. La obediencia sin fe es formalidad; la fe sin obediencia es ilusión. Ambas juntas construyen una vida sólida.
Principios
- La fe verdadera siempre produce obediencia.
- La obediencia fortalece la fe con cada paso.
- La fe y la obediencia atraen la bendición de Dios.
Conclusión
La fe que no obedece es estéril. Pero cuando la fe actúa, los cielos se abren y las promesas se cumplen.
Aplicación práctica
Hoy da un paso de fe en obediencia. No esperes entenderlo todo; simplemente cree y obedece.