Versículo: 2 Corintios 5:20
“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”
Introducción:
Un embajador no habla por sí mismo, habla por su reino. Tu identidad incluye una representación: donde tú estás, el Reino de Dios está representado.
Puntos:
- El embajador vive respaldado.
No vas en tu nombre ni con tus propios recursos. Cuando hablas de Cristo, el cielo respalda tu palabra.
- El embajador cuida su conducta.
Tu forma de conducir, de tratar al que te sirve un café o de responder un mensaje habla de tu Reino. La representación es integral.
- El embajador lleva un mensaje concreto: reconciliación.
No fuiste enviado a condenar al mundo, sino a invitarlo a volver a casa. Piensa en una persona a la que Dios quiere alcanzar por medio de ti.
Conclusión:
Eres la única versión del evangelio que algunas personas leerán esta semana. Camina consciente de a quién representas.
Oración:
Señor, gracias por confiarme el ministerio de la reconciliación. Ayúdame a representarte bien con mis palabras y mi conducta. Dame hoy una oportunidad y valentía para aprovecharla. Amén.
Declaración del día:
Hoy soy embajador de Cristo: represento su Reino con mi conducta y con mi mensaje.