EL PROPÓSITO DE DIOS EN MI MINISTERIO
El ministerio no es una posición para obtener reconocimiento, sino una misión para servir. Dios reparte dones y asigna responsabilidades para que, unidos, podamos edificar la iglesia y alcanzar a los perdidos. Todo ministerio nace en el corazón de Dios y debe cumplirse en dependencia de Él.
Principios del propósito de Dios en mi ministerio
- Reconoce que el ministerio es un llamado divino: No es una elección personal, sino una respuesta a la voz de Dios.
- Sirve con amor y humildad: El propósito del ministerio no es ser servido, sino servir, tal como lo hizo Jesús.
- Permanece fiel hasta el final: El verdadero éxito en el ministerio no se mide en números, sino en obediencia y fidelidad.
Conclusión
El propósito de Dios en tu ministerio es que seas instrumento para la edificación de la iglesia y la expansión de Su Reino. Cuando sirves con amor, humildad y fidelidad, glorificas a Cristo y cumples el plan para el cual fuiste llamado.
Oración
Padre, gracias por confiarme un ministerio dentro de tu obra. Ayúdame a servir con amor, humildad y fidelidad, reconociendo que todo es por tu gracia. Que mi vida y mi servicio reflejen tu gloria y edifiquen a tu iglesia. En el nombre de Jesús, amén.