Base Bíblica: Jeremías 31:3 — “Con amor eterno te he amado; por eso te sigo mostrando mi fiel amor.”
Introducción
¿Alguna vez alguien te ha dicho: “Te quiero mucho”? Es bonito escuchar esas palabras, pero hay un amor mucho más grande que nunca cambia: el amor de Dios. Dios no te ama porque seas perfecto, porque saques buenas notas o porque hagas todo bien. Él te ama porque eres su creación y porque decidió amarte desde siempre.
Desarrollo del Tema
1. Dios me amó primero: 1 Juan 4:19 — “Nos amamos unos a otros porque él nos amó primero.” Antes de que nosotros pudiéramos conocer a Dios, Él ya nos conocía y nos amaba. Su amor no comenzó cuando hicimos algo bueno; su amor siempre estuvo allí.
2. El amor de Dios no cambia: Romanos 8:38-39 enseña que nada puede separarnos del amor de Dios.
3. Podemos equivocarnos, tener un mal día o sentirnos tristes, pero Dios no deja de amarnos. Su amor permanece.
4. Soy valioso para Dios Isaías 43:4 — “Eres precioso a mis ojos, y yo te amo”. No importa lo que otros niños digan de ti. Para Dios eres importante, valioso y precioso.
Conclusión
Cuando recuerdas que Dios te ama, ya no necesitas buscar que todos te acepten para sentirte valioso. Tu valor comienza en el amor de Dios.
Actividad: Cuéntanos como te llamas, ¿eres niños y niña? Y cuántos años tienes. Además del porqué crees que Dios te ama tanto.
Ofrenda: 2 Corintios 9:7 — “Dios ama a la persona que da con alegría.”