Filipenses 4:19 “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”
Introducción: Pablo escribe desde la cárcel. Aun así, asegura que Dios suple. La prosperidad no depende de las circunstancias.
Puntos:
- Dios es la fuente: “Mi Dios, pues, suplirá”. Asegúrate de quien es tu Dios… el creador y dueño de todo, incluyendo tu vida. Es el resultado de una relación genuina. La fuente es personal. No dice “el mercado” o “la economía”… ¡Mi Dios!
- Más que Suficiente: “Todo lo que os falta”. No solo lo básico, ni siquiera lo que necesitamos. Nos lleva aún más allá de nuestros propios anhelos. Dios conoce la lista completa.
- Él pone su propio estándar: “Conforme a sus riquezas en gloria”. No lo limita tu propia capacidad, historia, recursos. El estándar es el cielo, no tu presupuesto.
Conclusión y oración: No limitemos a Dios con nuestra visión pequeña. Debemos aprender a hacer presupuestos de fe: Pregúntate: ¿qué haría si el recurso no fuera límite?
Hoy levanto la mirada al cielo, y declaro que ese es mi único límite, no por lo que yo tengo, o puedo conseguir sino porque decido depender de ti. Amén.