Base Bíblica: Lucas 6:38 (NTV): “Den, y recibirán. Lo que den a otros les será devuelto por completo: apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y derramado sobre el regazo. La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio.”
Introducción: Dios es un Dios de abundancia y multiplicación. A Él le agrada cuando damos con amor y generosidad. A veces pensamos que tenemos poco, pero cuando ponemos lo poco en las manos de Dios, Él puede hacer grandes milagros. Dios puede multiplicar nuestro tiempo, talentos, esfuerzos y recursos cuando los usamos para honrarlo. Hoy aprenderemos cómo Dios bendice a quienes tienen un corazón generoso.
Desarrollo del Tema:
- Dios usa lo pequeño para hacer cosas grandes: Jesús alimentó a miles de personas con cinco panes y dos peces. Aunque parecía poco, en las manos de Dios fue suficiente para bendecir a muchos.
- La generosidad abre puertas de bendición: Cuando compartimos con alegría y ayudamos a otros, mostramos el amor de Dios. La generosidad refleja un corazón agradecido.
- Dios bendice al que da con alegría: No debemos dar por obligación, sino con amor. Dios mira nuestra actitud y promete cuidar de quienes confían en Él.
Conclusión: Todo lo que ponemos en las manos de Dios puede multiplicarse. La generosidad siempre trae bendición.
Actividad: Dibuja unos panes y peces y escribe dentro de ellos talentos o cosas que puedes ofrecer a Dios y a los demás.
Ofrenda: 2 Corintios 9:7 (NTV): “Dios ama a la persona que da con alegría.”
Oración: Señor, enséñame a ser generoso y a confiar en que Tú multiplicas todo lo que te entrego. Amén.