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Dios confía en ti.
Isaías 35:3 – 4
3 “Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.4 Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.”
Una misión dada por Dios.
• La oración es la herramienta por excelencia para levantar nuestras vidas y la de los demás.
• La oración es lo más importante para la iglesia; eso genera oportunidades para encontrar soluciones.
• Se ora por dirección de la Palabra, conforme al rhema que Dios nos da.
• Es asumir con diligencia lo que Dios nos confíe hasta verlo florecer.
Aprende a lidiar con el error.
• Estamos llenos de debilidades; cuídese de la condenación a los demás y de la culpa propia.
• Aprenda de las equivocaciones y rectifique su camino.
• La humildad no es justificarse, es reconocer y asumir lo necesario para salir adelante.
• Somos responsables de nuestras decisiones y acciones.
Dependencia divina
• Simplemente somos instrumentos en sus manos; Él es quien hace la obra.
• En las manos de Dios estamos por encima de las circunstancias.
• Refugiarnos en Él, buscar lo que debe ser transformado en mi propio ser.
• Las pruebas que Dios nos permite enfrentar son para purificar nuestros corazones y adquirir firmeza en las determinaciones.
Conclusión
No se trata de si tú confías en ti mismo, sino de que Dios confía en ti. Si Él te llama, te respalda. Confía en que Él sabe a quién elige.
Oración
Señor, fórmame conforme a tu voluntad. Muéstrame lo que debo transformar en mi
interior para ser un instrumento útil en tus manos.
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