Eclesiastés 5:19 “Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios.”
Introducción: Salomón, el hombre más rico, entendió que la riqueza es un regalo divino. Pero poder disfrutarla es también un don de Dios.
Puntos:
- Es Dios quien da Riquezas: Nada podemos hacer por nuestra propia fuerza. Todo parte de la vida, los dones y las capacidades que Dios ha puesto en nosotros. Y sólo él crea las oportunidades, de cada uno depende aprovecharlas.
- Él añade el disfrute: Una cosa es tener, otra cosa es disfrutar. Hay quien tiene una casa hermosa, pero no tiene con quien compartirla. Tiene acceso a todos los alimentos, pero su salud no le permite comerlos. Sólo Dios puede dar las dos cosas: la bendición y el disfrute.
- Valora el don de Dios: Reconoce que sólo Dios te da el paquete completo. Cada uno por sí mismos es valioso, pero Dios siempre lo supera todo. La gratitud es la mejor manera de disfrutar lo que Dios nos ha dado.
Conclusión y oración: Trabajar sin disfrutar es como la esclavitud, se cobra salario, pero se lo llevan las deudas, los compromisos, los errores financieros, todo para otros.
Gracias Señor, por la provisión que me das cada día y por permitirme disfrutar de ella junto con mi familia y mi comunidad. Reconozco que todo proviene de ti y a ti doy la gloria. Amén.