Versículo: 1 Juan 3:2
“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”
Introducción:
Cerramos el mes con la verdad que lo sostiene todo: ya eres hijo de Dios, y lo mejor todavía está por verse. Tu identidad tiene presente y también futuro.
Puntos:
- “Ahora” es tiempo presente.
No serás hijo algún día; ya lo eres. Todo lo que has leído este mes se apoya en esa realidad presente.
- Todavía estás en proceso.
Aún no se ha manifestado todo lo que serás. Sé paciente contigo mismo, pero no te conformes: Dios sigue trabajando en ti.
- Mirarlo a él te transforma.
Seremos semejantes a él porque le veremos. Cuanto más contemples a Cristo en su Palabra, más se parecerá tu vida a la suya.
Conclusión:
Ya eres hijo, todavía estás en formación, y el destino es la semejanza de Cristo. Camina el resto del año desde esa identidad y no desde tus temores.
Oración:
Padre, gracias porque hoy, ahora mismo, soy tu hijo. Termina la obra que empezaste en mí y ayúdame a contemplarte cada día hasta ser semejante a Cristo. Que mi vida entera confirme quién soy en ti. Amén.
Declaración del día:
Hoy y siempre: soy hijo de Dios, estoy en proceso y voy camino a la semejanza de Cristo.