Proverbios 13:4 “El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.”
Introducción: Todos desean prosperar, pero solo el diligente la alcanza. La diferencia entre sueño y realidad es acción.
Puntos:
- Desear no es suficiente: “El alma del perezoso desea, y nada alcanza”. Desear es un inicio, pero por sí solo no produce ningún resultado. Con el tiempo, los deseos no alcanzados solo producen frustración.
- Actúa con Diligencia: Activa la fórmula del diligente. Diligencia = Acción + constancia + excelencia + velocidad. Acción enfocada, perseverante aún en medio de las circunstancias adversas, con alto nivel de calidad y de velocidad.
- Recibe tu recompensa: La Prosperidad no es cuestión de suerte, es una recompensa. No es regalo caído del cielo, es la cosecha de buenos hábitos.
Conclusión y oración: Hay que tener clara la visión, pero también la ruta de ejecución. Sin acción diligente, los sueños más grandiosos se pierden sepultados en los cementerios, junto a quien los tuvo, pero no los realizó.
Señor, yo sé que tú me revelas tus sueños para que yo me encargue de hacerlos realidad. Bajo tu dirección, tus recursos y de tu gran sabiduría los sacaré adelante. Enéñame a ponerme en acción cada día y no rendirme hasta verlos completamente realizados. Amén.