Proverbios 10:22 “La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.”
Introducción: No toda riqueza es bendición. Este verso marca la diferencia entre prosperar con Dios y sin Él.
Puntos:
- El origen importa: A quien dice que la Plata es Plata sin importar su origen, comprometen integridad, principios y valores con tal de obtenerla. Pero lo cierto es que el origen sí importa, no sólo para la dignidad sino para la eternidad.
- Produce un impacto emocional: “No añade tristeza con ella”. Lo que obtenemos afecta para bien o para mal. Cuando es producto de lo que Dios reprueba, el alma se entristece, así se trate de disimular con lujos, fiestas, viajes: la culpa, pleitos, y la ansiedad permanecen.
- Disfrutarla en Paz: Su bendición es completa, no viene con efectos secundarios. Es paz + provisión. Puede que ante el mundo no sea mucho, pero cuando viene de Dios todo cobra un valor que produce alta gratitud y satisfacción en el corazón.
Conclusión y oración: Mejor es poco con paz, que mucho con tristeza. Mejor aún: mucho con paz. Antes de aceptar un gran negocio, pregúntate: ¿Esto es coherente con los principios de Dios? ¿Es tiempo, es para mí? Si la respuesta es sí, avanza, sino redisenha o descarta.
No hay nada mejor que tu bendición, ayúdame a estar atento para no dejarme seducir ni distraer de lo que no proviene de ti, y a aprovechar toda oportunidad que tú me brindes. Amén.