Deuteronomio 8:18 “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.”
Introducción: Antes de entrar a la abundancia, Moisés le recuerda al pueblo quién es la fuente real de la prosperidad. Por ello, separados de Él, nada podemos hacer.
Puntos:
- Acuérdate de Jehová tu Dios: El orgullo mata la prosperidad a largo plazo. La gratitud la sostiene. Todo es de Él, por Él y para Él.
- Él da el Poder: Él te da Talento, ideas, salud, oportunidades. Todo es capacidad delegada. Pero a nosotros nos corresponde activarlas con la acción.
- Todo tiene un propósito: Para confirmar su pacto. Para que otros crean. Para bendecir tu vida y a otros. Para extender el Reino.
Conclusión y oración: No somos dueños, somos administradores de la capacidad que Dios nos da. Respeta lo que es de Dios, el diezmo y la ofrenda, y destina un porcentaje de las ganancias para bendecir a otros. Haz visible el “para qué” prosperan.
Señor, dame el carácter, la sabiduría y la sencillez para administrar y multiplicar todo cuanto pones bajo mi mano. Que tu gloria sea evidente en mi vida, para que muchos crean y tu reino se extienda. Amén.