2 junio, 2026

Plantados para Dar Fruto

Salmos 1:1-3 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.”

Introducción: Este salmo compara al justo con un árbol plantado junto a corrientes de agua. La ubicación y la nutrición determinan el fruto.

Puntos:

  1. Cuida quien te influencia: “No anda en consejo de malos”. Si quieres prosperar, filtra a quién escuchas. Esto te lleva a escoger muy bien quien es tu círculo de amistades, de trabajo y en general, quien te rodea. Cómo decían los abuelos, es mejor solo que mal acompañado.
  2. Aprende a esperar: Da su fruto a su tiempo. La prosperidad tiene temporadas. No todo es cosecha inmediata. Antes hay que preparar los campos, sembrar la semilla, regarla y cuidarla… y ¡Dios en su tiempo dirá!
  3. Tarde o temprano, el Fruto llega: Todo lo que hace prosperará. La integridad trae bendición integral, no solo financiera. Dios es tan poderoso, que nos permite cosechas que superan sobrenaturalmente nuestras expectativas.

 

Conclusión y oración: Estar bien plantados vale más que correr sin dirección. Identifica qué “corrientes de agua” te nutren: quien te rodea, capacitación, mentoría, descanso.

Perdóname, Señor por no cuidar mis oídos y mis labios al participar con personas incorrectas. Hoy decido guardarme en ti, y abro mi corazón para recibir aquello que me nutre, que me da vida y hace de mi vida altamente fructífera. Amén.

Share this post:
Facebook
Twitter
WhatsApp