Base Bíblica: 2Corintios 8:9. RV/1960.
“Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”.
OBJETIVO: Guiar a las personas a comprender que la verdadera prosperidad solo se encuentra en Jesucristo, quien vino para enriquecernos espiritual, emocional, familiar y eternamente, a través de una vida rendida y obediente a Él.
ACTIVIDAD INTRODUCTORA: Apreciado mentor: entrega a cada persona una hoja y pídeles que respondan las siguientes preguntas:
- ¿Qué significa prosperar para ti?
- ¿Qué área de tu vida necesita ser restaurada o prosperada?
- ¿Crees que alguien puede tener dinero y aun así sentirse vacío?
Luego les explicas que hoy descubriremos que la verdadera prosperidad no comienza en las riquezas materiales, sino en una relación real con Jesucristo.
INTRODUCCIÓN: Vivimos en una generación que constantemente busca prosperar. Muchas personas trabajan, estudian, emprenden y luchan diariamente buscando estabilidad, bienestar y éxito; pero aun así vemos personas con dinero, fama o reconocimiento viviendo: sin paz, sin propósito, con familias destruidas, con ansiedad, con vacíos espirituales. Pero ¿por qué sucede esto? Porque la verdadera prosperidad no depende únicamente de lo material. La Biblia nos enseña que todo fue creado por Jesucristo y para Él, y que nadie puede llegar al Padre si no es por medio de Jesucristo. Jesús no vino solamente para darnos cosas materiales. Jesús vino para darnos una vida abundante y completa. Por eso la Biblia dice que, siendo rico, Él se hizo pobre para enriquecernos. Esto no habla solamente de dinero. Habla de una riqueza integral. Cuando una persona entrega verdaderamente su vida a Jesucristo y decide obedecer su Palabra, comienza a experimentar una prosperidad que transforma todas las áreas de su vida.
DESARROLLO DEL TEMA: Hoy aprenderemos tres verdades poderosas sobre la verdadera prosperidad en Cristo:
- Sin Jesucristo nunca habrá verdadera prosperidad:
Muchas personas creen que prosperar es solamente tener dinero, propiedades o reconocimiento; sin embargo: una persona puede tener riquezas materiales y aun así vivir: vacía, deprimida, sin propósito, esclava del pecado, etc. Esto sucede porque el corazón humano fue creado por Dios para que Jesucristo habite en Él. La prosperidad sin Jesús es temporal, pero en Cristo tiene propósito eterno. Solo Jesús puede llenar el vacío del corazón humano.
- Jesucristo se hizo pobre para enriquecernos integralmente:
Jesús dejó su gloria en el cielo y vino a este mundo a entregar su vida en la cruz para que nosotros pudiéramos recibir riqueza espiritual. En la cruz, Jesús llevó nuestro pecado, nuestra condenación, nuestra pobreza espiritual y nuestro dolor, para darnos salvación, paz, propósito, restauración, esperanza y vida eterna. La riqueza que Cristo da va mucho más allá del dinero. Cuando Jesús entra en una vida: sana, salva, transforma, nos revela nuestro propósito y nos da vida eterna.
- La verdadera prosperidad llega cuando vivimos para Cristo y obedecemos su Palabra:
Muchas personas quieren las bendiciones de Dios sin entregar verdaderamente su vida a Cristo. Pero la prosperidad bíblica está ligada a nuestra obediencia, fidelidad, dependencia de Dios y a caminar conforme a Su voluntad. La verdadera prosperidad comienza cuando: reconocemos a Jesús como Señor y Salvador, ponemos nuestra vida en sus manos y obedecemos sus enseñanzas. Debemos entender que Jesús no prospera solo para acumular, Él nos prospera para que seamos bendición para otros.
CONCLUSIÓN: Tal vez durante mucho tiempo buscaste prosperidad solamente en lo material. Pero hoy Dios quiere mostrarte que la verdadera riqueza está en Jesucristo. Solo Él puede: llenar tu vacío, sanar tu corazón, restaurar tu familia, darte propósito, traer paz verdadera y regalarte vida eterna. Jesús se hizo pobre para enriquecerte con una vida nueva y abundante. Hoy puedes decidir entregarle completamente tu vida y comenzar a experimentar la prosperidad verdadera que solo Cristo puede dar.
Actividad para la semana: Durante esta semana, comparte con una persona una experiencia o testimonio de cómo Jesucristo ha traído bendición, paz o transformación a tu vida. Luego anímala a creer que, cuando entregamos nuestra vida a Jesús y caminamos en obediencia a Él, podemos experimentar una verdadera prosperidad en todas las áreas de nuestra vida. Ora por esa persona y extiéndele una invitación al Grupo de Paz o a la reunión del fin de semana para que también conozca el amor y la prosperidad que solo Cristo puede dar.
OFRENDA: Filipenses 4:19 “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
Cuando entendemos que toda bendición proviene de Jesucristo, aprendemos a vivir agradecidos y dependientes de Él. Hoy presentamos nuestra ofrenda con amor porque Cristo suplió nuestra mayor necesidad espiritual y nos dio salvación, esperanza y propósito. Nuestra ofrenda es una expresión de gratitud y confianza en el Dios que prospera integralmente nuestra vida, recordando que Cristo sigue siendo nuestra fuente de provisión.
PARA EL MENTOR DE GRUPO DE PAZ:
1.SEGUIMIENTO A CONQUISTA DE 3: Iniciamos el nuevo ciclo de conquista de 3. Pídele a tu mentor el link para realizar el registro de 3 personas, por las que estarás orando, para invitarlas al grupo de paz, a la iglesia y al encuentro con Jesús.
2.EQUIPO DE TRABAJO: Mentor realiza el equipo de trabajo; te reúnes con todos aquellos que ya han asistido a encuentro y realizas el seguimiento de asistencia a los escenarios de pastoreo. Celebración fin de semana, avivamiento, escuela, devocional, altar familiar. Registrar esta información en el grupo-grama que está en génesis, en el módulo de grupo de paz.
3.ESTUDIANTES DE ESCUELA: Esta semana continuamos con las clases de todos los niveles, en todas las sedes, en los horarios habituales. Recuerda que Jesús nos dejó un llamado claro: “Vayan y hagan discípulos a todas las naciones…” (Mateo 28:19). Las actividades complementarias que realiza la Escuela de Discipulado es el lugar donde crecerás en tu fe, afirmarás tu identidad en Cristo y te prepararás para cumplir tu propósito. ¡No te lo pierdas, es tiempo de avanzar y ser equipado!
| ORDEN DEL GRUPO DE PAZ: TIEMPO DE DURACIÓN: 90 MINUTOS | |||
| 1. Bienvenida | 5 Min | 5. Oración de Fe (Nuevos) | 5 Min |
| 2. Oración Inicio | 5 Min | 6. Palabra de Ofrenda | 5 Min |
| 3. Desarrollo del Tema | 25 Min | 7. Anuncios | 5 Min |
| 4. Ministración del tema | 5 Min | 8. Verdades Fundamentales | 15 Min |
| 9. Equipo de Trabajo | 20 Min | ||