Base bíblica: Josué 1:9 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.”
Introducción: A veces sentimos miedo: a la oscuridad, a hablar, a hacer lo correcto o a enfrentar situaciones nuevas. Pero Dios no quiere que vivamos con miedo, sino con valentía. Ser valiente no significa no tener miedo, sino confiar en que Dios está con nosotros en todo momento. Nuestra vida puede ser diferente cuando aprendemos a ser valientes con Dios.
Desarrollo del Tema:
1: Dios está conmigo, por eso no tengo que temer. Dios nunca nos deja solos. Él está con nosotros en la escuela, en casa y en todo lugar.
Aplicación: Recordar que no estoy solo cuando tengo miedo….. “Dios está conmigo, no tengo miedo.”
2: Ser valiente es hacer lo correcto. A veces lo correcto no es lo más fácil. Decir la verdad, obedecer y hacer el bien requiere valentía.
Aplicación: Elegir lo correcto aunque otros no lo hagan……. “Soy valiente cuando hago lo correcto.”
3: Dios me ayuda a ser fuerte y valiente. No depende de nuestra fuerza, sino de Dios. Podemos orar cuando tengamos miedo.
Aplicación: Hablar con Dios y pedirle ayuda…….. “Dios me hace valiente.”
Conclusión: Dios quiere que vivamos una vida llena de valentía. No importa si sentimos miedo, porque Él siempre está con nosotros. Podemos ser valientes en la escuela, en casa y con nuestros amigos cuando confiamos en Dios y hacemos lo correcto. Hoy podemos decidir vivir como niños valientes para Dios.
Actividad: “El paso valiente”.
Dinámica: Marca una línea en el suelo. Cada niño pasa al frente y da un paso diciendo algo valiente, por ejemplo: “Voy a decir la verdad”, “No voy a pelear”, “Voy a confiar en Dios” Todos celebran cada paso. Finalizan diciendo juntos: “¡Soy valiente porque Dios está conmigo!”
Ofrenda: Dar también requiere valentía, porque confiamos en Dios.
1 Crónicas 29:9 “Y se alegró el pueblo por haber contribuido voluntariamente.” Cuando damos nuestra ofrenda, estamos siendo valientes porque confiamos en que Dios nos cuida y provee. Damos con alegría, sabiendo que Él siempre está con nosotros. “Doy con alegría porque confío en Dios.”