MARTES 21 – Cuando Dios es nuestra luz, el temor pierde poder
Texto: Salmos 27:1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
Introducción: El temor es un obstáculo que tienes que vencer porque se presenta en tu camino para impedir el destino que Dios tiene preparado para ti, el temor es lo contrario a la fe y a la convicción mientras que el temor es el camino a la desgracia a la parálisis el temor es sinónimo de tinieblas por eso el que no anda en verdad el que anda haciendo cosas en oscuras anda con temor a qué hora lo pillan.
Pasos para vencer el temor:
- Confía en el amor de Dios: Es caminar de la mano con Dios, aunque tengas errores fallas caídas y temores no te sentirás solo podrás enfrentar los temores, pero no lo harás solo lo harás con su ayuda 1Juan 4:18 el verdadero amor saca el temor Caminar de su mano es tener comunión diaria con él
- Confía que Dios es tu luz: Juan 8:12 si lo sigues no andarás en tinieblas Entregarse totalmente a él confiando que él no te hará perder que, aunque no lo veas confía que es tu luz que está contigo y aunque te equivoques no te hará perder te ayudará porque has confiado en él Isaías 35:8 por torpe que sea no se extraviará
- Confía que Dios es tu fortaleza: Proverbios 18:10 torre fuerte es Dios y que acude a él será librado. Cuando lleguen esos momentos de tristeza de abandono cuando no sabes qué hacer cuando el mejor amigo te abandonó el banco te llama cuando el matrimonio se está derrumbando te sientes derrotado es allí donde yo acudo a esa fortaleza a ese refugio donde le digo a él que te das por vencido que necesitas su ayuda.
Conclusión: Cuando llegan las dificultades y el temor quiere tomar ventaja confiamos en su amor, el amor echa fuera el temor porque confiamos en que él está con nosotros porque caminamos con él y nos protege, cuando tenemos esa convicción de que él es nuestra luz la luz va a vencer toda tiniebla escasez o crisis donde está su presencia hay libertad en momentos cuando hay amenazas y persecución pues acude a esa fortaleza esa protección donde el enemigo no podrá hacer daño porque hay protección divina.
Oración: Padre celestial que estás en los cielos muchas gracias te doy por ser mi protector por ser mi luz por ser mi fortaleza perdóname porque me he dejado llevar del temor y del miedo y hoy te pido que me ayudes a poder confiar en tu amor confiar que tú eres mi luz y confiar que tú eres mi fortaleza, ayúdame en los momentos difíciles acudir siempre a ti. Muchas gracias te doy en el Nombre de Jesús amén.