7 marzo, 2026

LA VISIÓN

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”Salmos 119:105 

Introducción: Cuando recibimos la visión de Dios, nuestros ojos espirituales se abren. La Palabra deja de ser solo un texto y se convierte en luz que guía cada paso. No caminamos a tientas, sino con dirección clara, porque la presencia de Dios ilumina nuestro camino.

  1. La visión del hombre natural: 1 Corintios 2:14: El hombre natural percibe únicamente lo visible. Se enfoca en los problemas sin salida, en la apariencia externa o en lo material. Su mirada está limitada a lo que puede comprender con su propia lógica. Sin la dirección espiritual, la vida se interpreta desde la incertidumbre y el temor.
  2. La visión del hombre espiritual Juan 3:1-10: Cuando Nicodemo tuvo un encuentro con Jesús, su perspectiva cambió. Entendió que no se trata solo de conocimiento, sino de un nuevo nacimiento espiritual. La Palabra se convirtió en fundamento y dirección. El hombre espiritual aprende a ver más allá de lo visible y a discernir el propósito de Dios en cada circunstancia.

Conclusión: Un encuentro genuino con Jesús transforma la visión natural en una visión sobrenatural. Cuando la Palabra alumbra nuestro corazón, caminamos con claridad, propósito y esperanza.

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