5 marzo, 2026

UNA VISIÓN

Génesis 13:14 “Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás…”

Introducción: Podemos tener ojos físicos y, aun así, no ver correctamente. De la misma manera, podemos haber recibido una visión de Dios, pero verla distorsionada por la desobediencia, el orgullo o las distracciones. Para contemplar con claridad lo que el Señor quiere hacer, es necesaria una obediencia total y un corazón dispuesto. En el momento en que Lot se apartó de Abram, Dios le dijo: “Alza ahora tus ojos”. Hay separaciones necesarias que preceden a una visión más clara.

PUNTOS CLAVE

  1. Obedecer al 100% la instrucción de Dios: La obediencia parcial produce una visión parcial. Cuando retenemos algo que Dios nos ha pedido soltar, limitamos la claridad espiritual. En cambio, la obediencia total abre nuestros ojos para ver con amplitud el propósito divino. Dios honra a quienes caminan conforme a Su dirección sin reservas.
  • Confiar en el proceso: Antes de manifestar la promesa, Dios trabaja en el carácter. El proceso no es castigo, es preparación. Abram tuvo que atravesar etapas de crecimiento, separación y aprendizaje antes de contemplar el alcance de la promesa. Confiar en el proceso es confiar en la sabiduría de Dios.
  • Esperar el tiempo correcto: Lo que hoy es una visión, mañana será una realidad si permanecemos firmes. La visión requiere paciencia. No todo se cumple de inmediato, pero todo se cumple en el tiempo perfecto de Dios. La espera fortalece la fe y consolida la confianza.

Conclusión: Dios no trabaja a medias. Él revela, prepara y cumple. Confía, obedece y espera, porque lo mejor está por venir cuando caminamos alineados a Su voluntad.

Oración: Señor, muéstrame los “Lot” en mi vida que han impedido que te obedezca al cien por ciento. Ayúdame a soltar todo aquello que limita mi visión y a caminar con fidelidad en Tu propósito. Amén.

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