Texto Base: Hebreos 11:1

Actividad inicial: La dinámica consiste en hacer un círculo con todos los jóvenes que van
a participar, todos deben entrelazar los brazos fuertemente para que el círculo quede bien cerrado. El director del juego deberá pararse en medio del círculo para darles las instrucciones.
Las instrucciones serán que: a cada uno se le dirá el nombre de un animal, el cual no deberán revelar a los demás.
Para mostrarle a los demás compañeros que les tienes confianza, cuando todos estén listos, el director de juego dirá el nombre de un animal y la persona con ese nombre deberá dejarse caer al suelo y los dos compañeros que tiene a los lados deberán sostenerlo y no permitir que caiga hasta el suelo.
La gracia de la dinámica es que primero les dirás el nombre de elefante, al segundo canguro, al tercero oso, al cuarto oso y a todos los demás «oso».
Cuando inicies la dinámica, empezarás por quienes les dijiste un nombre diferente (elefante o canguro, o el que tú hayas querido poner), después dirás «oso» y verás cómo todo el grupo cae al suelo.

Introducción
El objetivo del tema es que todos entendamos que la fe es la herramienta que nos permite una relación e identidad con Dios, es la fe la que nos lleva a creer en lo que Dios ha creado para nosotros y conquistar aquel propósito que diseñó para cada uno, que sin fe no podríamos conocer la presencia de Dios y lo que él tiene para nosotros (hebreos 11:6) .

1. Confianza en Él:
quizá hemos crecido en lugares y circunstancias que han desfigurado nuestra confianza (tradición de familiares, amigos, incluso de nosotros mismos, enfermedades, adicciones, maltratos y entre otras). Ocasionando que creamos que Dios no está, que se olvidó de nosotros, sin embargo, no es tarde Dios es más grande que cualquier circunstancia y el restaura esa confianza que nuestros corazones perdieron, regalándonos la oportunidad de empezar de nuevo junto a Él. Jesús resucitó aun así cuando todos pensaban que no lo haría por ver su difícil muerte en la cruz.

2. Espera: Al confiar en Dios y su manera de obrar, comprendemos que sus tiempos son perfectos, que, aun teniendo el libre albedrío, si él está con nosotros, el obrará en medio de cualquier circunstancia, asegurándonos la certeza de lo que aún no vemos, pero él ya nos ha confiado.

3. Vivir su cumplimiento: (jeremías 29:11) Cuando confiamos y esperamos en Dios, su voluntad en nuestra vida empieza a no sólo ser evidente para nosotros mismos sino también para nuestro alrededor y todas las áreas en la que nos desenvolvemos, porque Dios conoce la confianza de cada uno de nuestros corazones, la confianza del cumplimiento de sus planes y así permite que disfrutemos de la vida que el preparo para cada uno, siendo evidente la presencia de Dios en cada aspecto de nuestra vida.

¿Sabías qué?
Juan el bautista fue el más grande de los profetas, ¿aunque nunca realizó un milagro? (Lucas 7:28) Fue el predicador más convincente (Juan 10:41-42).

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