Base Bíblica: Jueces 6:16 (NTV):
“El Señor le dijo: Yo estaré contigo, y destruirás a los madianitas como si estuvieras luchando contra un solo hombre”.

Introducción: Hay batallas en nuestra vida que parecen imposibles de ganar, pero que aún así debemos pelear. Así le pasó a Gedeón, un hombre pequeño y temeroso que fue escogido por Dios para pelear contra el ejército más poderoso de ese tiempo: los madianitas. Él no quería hacerlo porque pensaba que no sería posible triunfar, pero fue necesario que Gedeón aprendiera que:

1.Somos guerreros: A veces esperamos que otra persona nos saque de nuestros problemas, pero debemos entender que Dios nos ha hecho unos guerreros. Somos nosotros los que debemos pelear por nuestro bienestar y el de nuestra familia, y lo hacemos cuando oramos y buscamos a Dios, pues es con el enemigo con quien tenemos la guerra.

2.Somos valientes: Valiente no es quien no tiene miedo, sino aquel que a pesar de tener miedo hace las cosas. Y así es como Dios nos ve; Él nos prepara y nos afirma para que enfrentemos aquellas cosas que nos asustan, y triunfemos.

3.Dios está con nosotros: Él es la mejor ayuda que podemos recibir, si lo tenemos a Él, lo tenemos todo. Él se encargará de darnos la fuerza, la sabiduría, y el aliento para seguir peleando. Además, pondrá a nuestro alrededor las personas correctas para ayudarnos en nuestras batallas, y para que nosotros les ayudemos a ellos. Mientras Dios esté con nosotros, ya habremos ganado la guerra.

Conclusión: Gedeón aprendió a verse como Dios lo veía, creyó en Dios y venció al ejército más poderoso porque Dios estaba con Él. Así mismo, Dios está contigo, Dios pelea contigo, y Él quiere que tú y tu familia estén bien, pero necesitas levantarte y pelear; porque eres un guerrero valiente, y Dios está contigo; y la batalla que estás peleando no es imposible de ganar.

Actividad: Mentor, enséñeles a los niños la armadura de Dios y cuáles son las armas espirituales, y cómo pueden ellos hacer guerra espiritual por ellos y por sus familias.

Ofrenda: Salmos 37:4 (NTV):

“Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón”. Es importante que el primer lugar en nuestra vida lo tenga Dios, y una forma de hacerlo es cuando ofrendamos, reconociendo que Él es más importante que el dinero y que las cosas materiales. Cuando lo ponemos primero y disfrutamos Su Presencia en nuestra vida, Él se encargará de todo lo demás a nuestro alrededor.

Alabanza

Instrucciones

Descargar PDF
© 2015 Misión Paz
Subir
Encuéntranos: