NEHEMÍAS 2:4-7: “Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos, y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré.Entonces el rey me dijo ¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás? Y agradó al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo.Además dije al rey: Si le place al rey, que se me den cartas para los gobernadores al otro lado del río, para que me franqueen el paso hasta que llegue a Judá”

La historia bíblica cuenta que en un determinado momento los muros de Jerusalén habían sido destruidos por los enemigos y habían quedado unos sobrevivientes que estaban pasándola muy mal y clamaron a Dios por ayuda.  Dios escoge a Nehemías, un hombre sencillo pero excepcional y con una característica particular: era un gran planeador, por eso al presentarse ante el Rey consiguió todo lo que buscó, convirtiéndose en un transformador de vidas.

El diario vivir requiere un cierto grado de planeación: la hora de levantarse, la hora que debo salir a trabajar o estudiar, a qué hora hago esto o aquello.  Cada uno de nosotros queremos lograr grandes cosas.  La Planeación es el proceso de establecer objetivos y escoger el medio más apropiado para lograrlo antes de emprender la acción.

Cuando vemos todo lo creado y a nosotros mismos podemos darnos cuenta que Dios no solo es un tremendo planeador sino también un gran diseñador.  Parte de la esencia del Señor es que todo lo hace teniendo un plan.  Cuando escogió a Abraham (Gen. 12:1-3) cuando llamó a Moisés (Exodo 3:7-12) cuando llamo a Pablo (Hechos 9:4-6, 10-12, 15)

Nehemías siguió ese ejemplo de Dios y nosotros también debemos hacerlo.  Es necesario que nos determinemos a planear, planear es anticipar el favor de Dios, es un acto de fe.  Es la actitud frente al presente y al futuro.  Planear son las decisiones  que tomamos.  Por Nehemías aprender a planear pudo llevar a la restauración de su país. Cada decisión que tomemos afecta a mucha gente.  Planear es pensar, que voy a dejar para mi futuro.

Desafío: Tomate un tiempo para buscar la dirección de Dios, pregúntale: ¿Qué quieres para mi vida? ¿Estás de acuerdo con lo que sueño?.

Luego siéntate a planear, Qué harás hoy, qué harás para alcanzar tus metas de este año, que cosas te faltan para estar más cerca de Dios.

Reto del día: toma una decisión. De qué sirve planear, si  no estamos dispuestos a tomar decisiones precisas, sean grandes o pequeñas? Planear no es solo pensarlo o escribirlo, es actuar.

Al hacer esto bajo la dirección y voluntad de Dios te darás cuenta que aquello que se veía difícil y lejano ahora es mucho más cercano a alcanzar y así como Nehemías llegar a ser alguien que transforme vidas.

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