Texto Bíblico: Hechos 7: 54-60

Introducción: ¿Cuántas veces hemos orado al Señor por otras personas? No sólo nuestra familia, sino aquellos que nos hacen daño… ¿Cuántas veces hemos pedido al Señor para que sean perdonados, y para que no paguen por habernos lastimado? ¿Alguna vez hemos pensado que, si oramos por ellos, quizá sus vidas sean transformadas? ¿Será que Dios no sueña con la transformación de esas personas?

Esteban, un hombre fiel a Dios había sido arrestado, y, cuando comenzó a hablar la verdad de Jesús a quienes lo habían perseguido, fue asesinado. Miremos cómo actuó él en ese momento: Hechos 7: 54-60

  1. Esteban decidió perdonar: La oración de Esteban no fue para que Dios destruyera a quienes le estaban haciendo semejante daño… Él oró para que fueran perdonados, porque en su corazón ya los había perdonado. Esto se debe a que:
  2. Esteban decidió amar a sus enemigos: Esteban entendió que, aunque la gente lo odiara, el amor de Jesús que lo había transformado a Él podía transformar a otros, y, entonces, decidió orar con amor, GRITANDO por el perdón de aquellos que lo perseguían. Pues, si ellos estaban dispuestos a odiarlo, Esteban les demostraría que, a pesar de sus errores, ellos podían ser amados por aquel que lo amó a él. Y, contrario a lo que cualquiera hubiera hecho en su lugar, él hizo un acto que en lugar de reflejar odio y rencor, demostró amor, un amor puro. Un amor como el de Jesús por nosotros.
  3. Saulo fue transformado (Vers 58): ¿Recuerdan a Saulo, el que mataba cristianos que luego se convirtió en predicador del evangelio? Él estaba presente en el asesinato de Esteban, muy seguramente totalmente de acuerdo con lo que estas personas estaban haciéndole, pero, la oración de Esteban tuvo tanto amor que llevó a Dios a hacer algo, y, tiempo después, Jesús se apareció a Saulo, y él recibió transformación. Esteban quizá ni se imaginaba eso, pero entendió que ¡para Dios no hay nada imposible! ¡Que ellos también podían ser perdonados!

Conclusión: Orar por nuestros seres queridos es muy importante, aún más cuando ellos no conocen a Jesús. Pero, cuando somos capaces de orar por aquellos que nos hacen daño, olvidándonos de su maldad y de sus faltas con nosotros, ¡Eso tiene muchísimo poder! ¡Un poder que Dios usa para transformar vidas! Esteban oró por quienes lo perseguían y querían matarlo, y Saulo fue transformado.

Actividad: Lleva congelada. El o los que congelan son malos, y cada vez que congelan a un niño, el niño también es malo. ¡Los buenos no se pueden dejar vencer! Si al final los descongelados son más, los que eran malos se convierten en buenos, y ¡Los buenos ganan! (TRABAJO EN EQUIPO).

Ofrenda: 2 Corintios 9:10 Dios se encarga de todo para ti, confía en Él, ¡dale gracias! Ayuda a la construcción de Su casa.

 

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