1 Timoteo 4:8 (NTV)

Introducción: Resulta que tenemos la posibilidad de vivir para Dios, pero necesitamos FE para hacerlo, el pasaje bíblico nos enseña que, aunque podemos ser entrenados físicamente, y eso es bueno, también es necesario el entrenamiento en la sumisión a Dios, y para eso es necesaria la Fe. Este entrenamiento da beneficios muchísimo mejores, y más trascendentes para nuestra vida. Beneficios que no sólo son para la vida aquí en la tierra, sino en la eternidad, de la mano de Dios.

¿QUÉ ES LA SUMISIÓN A DIOS?

La sumisión es la acción de someterse sin cuestionar, es entregarse a la autoridad de alguien sin preguntar por todo. Sino con la simple confianza de que, si nos piden algo, lo hacemos y ya.

Actividad: Has un ejercicio de confianza con los niños, pídeles que hagan algo y mira quiénes estuvieron más dispuestos a hacerlo, por raro o incómodo que pareciera.

LA CONFIANZA Y FE EN DIOS SE TRATA DE HACER LO QUE ÉL ME PIDA, SÓLO PORQUE ÉL ES QUIEN ME LO PIDE.

Si verdaderamente queremos tener una Fe que nos permita vivir para Dios, vivir haciendo lo que a Él le agrada, lo que Él quiere que hagamos y de la forma que Él quiere que vivamos, necesitamos entregarnos a Dios. Necesitamos demostrarle a Dios que Él es la persona más importante de nuestra vida, y que estamos dispuestos a hacer lo que sea que Él nos pida que hagamos porque confiamos en que Él es NUESTRO PADRE y ÉL SIEMPRE QUERRÁ LO MEJOR PARA NOSOTROS. Ese tipo de Fe, es el que genera las bendiciones celestiales que no se comparan a nadie más, y que no todos pueden recibir.

Ser sumisos se trata de ser obedientes sólo porque confiamos en Dios, y confiamos en su amor por nosotros.

Conclusión: Aunque no sea fácil, podemos vivir para Dios. Si es que nos falta la Fe, es cuestión de pedirla. Cada día, podemos pedirle a Dios que nos ayude a ser obedientes y a dejar de preguntar tanto, para poder vivir para Él y recibir las bendiciones que desde hace mucho tiempo nos había querido entregar.

Ofrenda: Lucas 21:1-4

La viuda entendió que podía entregar todo lo que tenía, y lo hizo. Decidió someterse al plan perfecto de Dios, que le permite incluso, 2000 años después, ser conocida por ese acto de Fe que le permitió entregar su vida y finanzas a Dios.

Reto: Toda esta semana obedece a tus autoridades sin preguntar, solo hazlo, imagina que es Dios quien te lo está pidiendo, que Él no te pediría nada que pudiera hacerte daño, y presta atención a lo que Dios hará por causa de tu obediencia.

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