Base Bíblica: Lucas 10:38-42 (NTV)

«Durante el viaje a Jerusalén, Jesús y sus discípulos llegaron a cierta aldea donde una mujer llamada Marta los recibió en su casa.  Su hermana María se sentó a los pies del Señor a escuchar sus enseñanzas, pero Marta estaba distraída con los preparativos para la gran cena. Entonces se acercó a Jesús y le dijo: Maestro, ¿no te parece injusto que mi hermana esté aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo? Dile que venga a ayudarme.
El Señor le dijo: Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles!  Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará.»

Introducción: ¿Te ha pasado alguna vez que en  uno o dos días  se te olvidó orar? ¿O en los que se te olvidó leer la Biblia?; seguramente estabas haciendo muchas cosas y luego ya no te acordaste; pues adivina qué, Jesús está esperándote a ti.

1. Recíbelo: Lo primero que debemos hacer es dejar que Jesús entre en nuestra vida, darle la bienvenida a nuestra casa, a nuestra familia, y a todas las áreas de nuestra vida. Él quiere entrar, pero no lo hará si no lo dejamos pasar.

 2. Escúchalo: Piensa en esto: si un amigo te visita, ¿lo dejas en la sala solo o te sientas ahí a charlar con él?; de la misma manera, si dejamos entrar a Jesús en nuestra vida debemos tomar un tiempo para escuchar lo que Él quiere decirnos.

3. Disfrútalo: Jesús tiene tantas cosas buenas para darnos, lo único en lo que quiere que nos preocupemos, es en disfrutar Su presencia en nuestra vida. Martha no estaba haciendo nada malo, estaba preparando una cena para el Señor, pero Jesús quería que ella se sentara a escucharlo, así como lo estaba haciendo María. No dejemos que nada nos distraiga de Él.

Conclusión: Más que lo que podamos hacer por Jesús, Él quiere que lo escuchemos, que lo disfrutemos, que estemos cerquita de Él. Por supuesto que debemos hacer mil cosas durante el día: el colegio, las tareas, etc., etc. Pero, antes de todo eso, busquémoslo; Él es justo para prometer que, cuando lo buscamos de todo corazón, lo vamos a encontrar.

Actividad: El Rey manda: mentor, pídales a los niños que busquen algunas cosas en el lugar donde se encuentren y que lo muestren o traigan para que todos lo puedan ver (eso depende de si el grupo de paz se hace de manera virtual o presencial).

Reflexión: Así como encontramos las cosas que buscamos, podemos encontrar a Jesús cada día de nuestras vidas. Solo hace falta eso: buscarlo.

Ofrenda: «Aclamad a Jehová, porque él es bueno; Porque su misericordia es eterna.»   1 Crónicas 16:34 TLA
 Démosle gracias a Dios porque hoy podemos disfrutar Su amor y Su presencia en nuestra vida.

Alabanza

Instrucciones

Descargar PDF
© 2015 Misión Paz
Subir
Encuéntranos: